Imaginarium fue fundada en Zaragoza (España) por Félix Tena Comadrán junto a un pequeño
grupo de colaboradores, con quienes construyó las bases de la que hoy es una compañía
multinacional propietaria de la cadena de tiendas de juguetes más valorada del mundo.
Noviembre de 1992, comienza la historia de Imaginarium, una marca que, por primera vez, propone la educación y el juego como un solo concepto indisoluble a partir del cual crear productos y servicios especializados para dar soluciones a padres e hijos.
Félix Tena, presidente y CEO de la compañía en la actualidad, concibió la idea de Imaginarium
como respuesta a un mercado para el que el juguete era una mercancía carente de
cualquier valor añadido, cuya oferta dependía directamente de la presión publicitaria y
de los intereses comerciales de la gran distribución, y que olvidaba su verdadera esencia
como fuente de aprendizaje y de expresión emocional, es decir, su papel trascendental en
la vida de los niños.Así, Imaginarium iniciaba su andadura contracorriente con una clara Misión: contribuir a la formación humana de los niños con creatividad y diversión.
La primera tienda Imaginarium se abrió en Zaragoza y constituyó un excelente banco de pruebas acerca de una nueva forma de entender el mundo del juego y los juguetes que sedujo al público desde el principio. Su doble puerta, una para los adultos y otra más pequeña para los niños, se convirtió en un símbolo de identidad de la marca que, desde entonces, iba a perdurar en la memoria de millones de personas que hoy conocen el prestigio de Imaginarium en todo el mundo. En esta nueva tienda, también la colección de productos era inédita. Por primera vez los padres contaban con una oferta diferente, seleccionada a partir de criterios de valor educativo y social: evaluación pedagógica, edad recomendada, potencial didáctico y creativo… Y todo esto, al alcance de la mano para probar y tocar, en un contexto capaz de conectar con la necesidad de jugar y aprender de todos los niños.
Desde la fundación de la empresa, y la apertura de su primer punto de venta, cada elemento del concepto Imaginarium contribuiría a la construcción de su potente imagen de marca: una sólida base cultural, una Colección con valores pedagógicos universales y duraderos creada con los máximos niveles de calidad y seguridad, un diseño original y diferenciador, un concepto de atención y servicio al cliente de excelente nivel, asesoramiento especializado y un estilo propio de comunicación dirigido a los padres.
Teresa
Interesante siempre eso del valor añadido y, en materia pedagógica, lo de “la formación humana de los niños con creatividad y diversión” y el banco de pruebas acerca de una nueva forma de entender el mundo del juego y los juguetes.
ResponderEliminarMe ha recordado algo, a la filosofía de los Creati.